Confirmado por el Gobierno y publicado en el BOE: miles de propietarios podrán aplicar en 2026 deducciones por obras en casa, con un ahorro de hasta el 60% si se trata de rehabilitación energética del edificio. Quién entra, qué papeles piden y cómo no perder el tren de la prórroga.
La presidenta reparte fotocopias con números y flechas fluorescentes: aislamiento en la fachada, caldera central, ventanas. Una señora del tercero pregunta si “esto de Hacienda” de verdad compensa. Un chico joven abre la calculadora del móvil y sonríe al ver el ahorro. Entre murmullos, alguien recuerda que la prórroga salió en el BOE y que hay que llegar a tiempo. Todos miran el calendario como si fuera un mapa del tesoro. La sensación es simple y poderosa: cuando el dinero que inviertes vuelve en forma de deducción, la decisión entra sola. La fecha ya está puesta.
Prórroga sobre la mesa: qué cambia y por qué importa
El Gobierno ha extendido el plazo y lo ha dejado negro sobre blanco: confirmado en el BOE, las obras que mejoren la eficiencia energética y se paguen hasta el 31 de diciembre de 2025 podrán deducirse en la declaración de la Renta de 2026. Hablamos de tres tramos: 20%, 40% y hasta el 60%, con requisitos diferentes si actúas en tu vivienda o si la obra es del edificio completo. La clave no es solo la fecha. Lo que cuenta es acreditar, con certificados energéticos antes y después, que la casa o el bloque realmente consume menos. Dicho así suena técnico. En la práctica es más cercano: aislar, cambiar sistemas y medir el resultado.
Ejemplo de vida real. Una comunidad de 18 viviendas en Valladolid decide colocar SATE en fachada y renovar la sala de calderas. Invierten 10.000 euros por piso y la obra reduce más de un 30% la energía primaria no renovable del edificio. En ese escenario, la deducción aplicable es del 60%, con una base máxima de 5.000 euros por contribuyente y año, arrastrable hasta un total de 15.000 en varios ejercicios. La comunidad paga en 2025, con lo que el primer mordisco del ahorro se verá en 2026. No es magia: 3.000 euros de deducción por año, hasta 9.000 en total si el gasto llega a ese tope.
Para viviendas individuales la película cambia de color, pero no el final feliz. Si logras reducir la demanda de calefacción y refrigeración al menos un 7%, la deducción es del 20% (base máxima 5.000 euros). Si la bajada es del 30% en energía primaria no renovable o alcanzas certificación A o B, sube al 40% (base máxima 7.500). La grande, la del edificio, se queda en el 60% con la base comentada. Solo valen inmuebles de uso residencial: vivienda habitual y también las alquiladas para uso de vivienda. No entran garajes, trasteros, piscinas, mobiliario ni electrodomésticos. Y nada en efectivo: transferencias o medios trazables.
Cómo preparar el ahorro: ruta corta y sin laberintos
Empieza por lo que casi nadie empieza: el certificado energético “antes”. Llama a un técnico habilitado y guarda el PDF como si fuera oro. Después, decide las obras con presupuesto cerrado, factura con NIF, dirección y referencia catastral, y pago por banco. Termines cuando termines, necesitas el certificado “después” fechado dentro del periodo y que acredite la mejora exigida. Si vas a por el 60% vía comunidad, acta de la junta y desglose por coeficientes. Todo va al mismo sobre: contratos, facturas y certificados. La deducción no es un cheque, es una oportunidad que se gana con papeles y plazos.
Todos hemos vivido ese momento en el que dices “luego lo recopilo” y el “luego” nunca llega. Los errores que tumban deducciones suelen ser cotidianos: cambiar ventanas sin pedir certificado, pagar parte en metálico, incluir la cocina nueva como si fuera eficiencia, o no identificar la vivienda en la factura. Seamos honestos: nadie hace esto todos los días. Por eso conviene poner una alarma con fechas clave, revisar que el técnico use el mismo programa y versión para los certificados y confirmar que la obra acaba y se paga dentro del 2025 si quieres verla en la Renta 2026.
“El ahorro existe, pero lo determina el papel. Un buen certificado y una factura clara valen tanto como una fachada nueva”, resume María Gutiérrez, administradora de fincas en Madrid.
- Hasta el 60% si la obra es del edificio y mejora un 30% la energía primaria o logra A/B.
- 40% en vivienda si alcanzas ese 30% o etiquetas A/B; 20% si reduces un 7% la demanda.
- Bases máximas: 5.000 €/año (60%, arrastrable hasta 15.000); 7.500 (40%); 5.000 (20%).
- Solo pagos bancarios, facturas completas y certificados “antes” y “después”.
- El plazo ampliado llega hasta el 31/12/2025: lo verás en la Renta 2026.
2026 a la vuelta de la esquina: el movimiento inteligente
La prórroga abre una ventana temporal y mental. Hay comunidades que llevaban meses paralizadas, a falta de un voto o de un último presupuesto, y ahora pueden rematar con calma y sentido. El mejor “timing” no siempre es el más rápido, sino el que casa obra, papeles y calendario fiscal. Si te planteas vender o alquilar, una etiqueta mejor revaloriza. Si te quedas, la factura energética baja, y eso se nota cada mes. Aun así, conviene medir el retorno en tu propio caso: renta, tipo marginal y tope de base deducible. La deducción es generosa, no infinita. Planifica, compara y habla con tu comunidad. El tren pasa una vez.
| Punto clave | Detalle | Intéres par el lector |
|---|---|---|
| Plazo ampliado | Pagos hasta 31/12/2025, aplicación en 2026 | Saber si aún llega a tiempo |
| Porcentajes | 20%, 40% y 60% según obra y mejora acreditada | Calcular el ahorro real |
| Documentación | Certificados antes/después, facturas, pagos bancarios | Evitar que Hacienda rechace la deducción |
FAQ :
- ¿Quién puede aplicar la deducción en 2026?Contribuyentes del IRPF que hayan pagado obras de eficiencia en 2024-2025 y cumplan requisitos. Vale para vivienda habitual y viviendas alquiladas para uso residencial.
- ¿Qué obras cuentan de verdad?Aislamiento térmico, cambio de ventanas con mejor transmitancia, sistemas de climatización eficientes (aerotermia), mejora de calderas comunitarias, actuaciones integrales de rehabilitación energética.
- ¿Cómo se prueba la mejora energética?Con dos certificados de eficiencia: uno “antes” de las obras y otro “después” que acredite la bajada del 7% (demanda) o del 30% (energía primaria), o lograr A/B.
- ¿Cuánto puedo deducir como máximo?En edificio, 60% sobre una base de hasta 5.000 €/año, acumulable hasta 15.000 en varios ejercicios; en vivienda, 40% hasta 7.500 y 20% hasta 5.000 de base.
- ¿Qué gastos no entran nunca?Mobiliario, electrodomésticos, obras estéticas, garajes, trasteros, jardines o piscinas. Tampoco pagos en efectivo ni facturas incompletas.










¡Por fin algo claro! En mi comunidad estamos valorando SATE en fachada y cambiar la sala de calderas. Si logramos ese 30% menos de energía y la deducción llega al 60% con base 5.000 €/año, ¿se puede arrastrar tres ejercicios aunque una parte se pague en 2024 y otra en 2025? Y otra cosa: la factura debe llevar la referencia catastral exacta, ¿no? Que no quiero que Hasienda me lo tire por un papel mal puesto.